¡Interior! ¿Qué otra libertad queremos? No culpemos a nadie por la esclavitud, no hay otro culpable que nosotros mismos, ya se ha culpado a todo. El mundo es como es, ya ocuparemos otro espacio en otro tiempo y disfrutaremos de no tener un trabajo tan dificil como este que nos tocó ahora. Pero la paz será la misma, porque esa que tanto se pide y se busca esta dentro de cada uno. No hay otro lugar donde buscarla.
Somos propensos a escapar. ¿Escapar a dónde? ¿Escapar a dónde podamos evitar la realidad?. ¡Ya está! Evitar la realidad no nos va a dar paz, nos va a hacer encontrar soledad. El amor no vale nada si está encerrado dentro nuestro en una choza en el medio de la nada. El amor tiene que salir para afuera. Y en este mundo donde muchas veces al dar no se recibe nada, es dificil, si. Pero conforme pasa el tiempo nos vamos dando cuenta que no necesitamos recibir nada y que no se trata de recibir, sino dar, sin importar que venga "a cambio", la satisfacción llegará sola a su debido momento. Ayudemos a los que no pueden ver tal cosa a que abran los ojos, y esperemos que no queden ciegos ante la luz de la verdad despues de tantos años sin despertar. Y aunque nosotros mismos aún no podamos entender todo el tiempo que no tenemos que dar para o esperando recibir, no por eso tenemos que dejar de ser altruistas.
Estamos obligados que seguir aprendiendo, por nosotros mismos, por el bien de un todo. Nada de llegar a la cuarta década y decir que ya se ha aprendido suficiente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario